Busco un hombre del que enamorarme

 
 

Llevo muchos años buscando un hombre y todavía no he encontrado a ninguno que me convenza. Así que me puse a pensar cuál era la mejor forma de proceder. Puse un anuncio en el periódico, pero hoy, en plena era de internet, eso queda ya de lo más anticuado.

En mi anuncio ponía "busco un hombre", con sentido del humor, aventurero y con ganas de pasar muchos buenos ratos juntos. Pero, por supuesto, no me contestó ningún candidato adecuado. Incluso llegué a plantearme apuntarme a Granjero busca esposa o a algún otro programa de citas de la tele. Pero tampoco eso me iba a dar un resultado decente. Busco un hombreBusco un hombre, estoy desesperada y quiero ser tan feliz como la vecina de al lado, que se mudó aquí hace dos años y vive con su marido en un piso enorme. Tiene dinero, es guapísima y todo el mundo la respeta.

Busco un hombre y ya estoy realmente desesperada

Llevo meses yendo a un sinfín de fiestas de la zona, pagando taxis carísimos para volver a casa por la noche, y aun así nadie ha picado. La última vez que estuve en una discoteca, estaba tan desesperada que me puse a abordar a la gente sin ton ni son: "Busco un hombre", grité, y estaba demasiado cerca del micrófono. Como era de esperar, toda la discoteca me oyó y muchas chicas estallaron en carcajadas incontrolables. Otra vez volví sola a casa por la noche y lloré hasta empapar la almohada. Me he vuelto sensible. Y eso que en realidad no quería que el tema de "busco un hombre" me afectara tanto. Tengo muchísimo trabajo, gano bien y me las arreglo perfectamente sola, pero me falta la ternura por las noches, la compañía en los viajes, las experiencias y las metas compartidas.

Busco un hombre con tanto sentido del humor como yoBusco un hombre

Ya he pasado de los 30 y busco un hombre con sentido del humor, que se ría de las cosas que a veces me salen mal. Alguien con quien reír, llorar y pasar por los buenos y los malos momentos. Cuando tenga que subir mi bici por unas escaleras empinadas, que esté a mi lado y corra a ayudarme. En vacaciones también acabas pagando siempre el dichoso suplemento individual y luego te das cuenta de que te sientes sola y solitaria cuando paseas por la inmensa playa, te abres paso por las discotecas de Palma o buscas una pequeña cala encantada donde, en secreto, desearías que te pidieran matrimonio. Así siguió mi vida, hasta que un día me registré en la página mysugardaddy.eu. Conocí enseguida a alguien y pronto quedamos. Él era de otra ciudad y yo fui hasta allí en tren. Fue amor a primera vista. Al cabo de un año dejé todo aquí y me mudé con él. Así es la vida. Llevamos 4 años siendo felices.